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Autónomos10 de mayo de 20267 min de lecturaMorell Assessors

Facturar como autónomo estando jubilado: límites, opciones y errores que te pueden salir caros

Facturar como autónomo estando jubilado: límites, opciones y errores que te pueden salir caros

Jubilado y con ganas de seguir trabajando: ¿se puede?

Sí. La ley permite compatibilizar la pensión de jubilación con actividad profesional. Pero el cómo y cuánto puedes facturar depende de tus rendimientos netos y de la modalidad que elijas. Decidir mal puede significar cobrar solo una parte de tu pensión o enfrentarte a obligaciones de cotización que no esperabas.

La regla básica: el límite del SMI

El punto de partida es sencillo:

  • Si tus rendimientos netos no superan el Salario Mínimo Interprofesional (SMI): puedes seguir cobrando tu pensión íntegra, sin dar de alta en el RETA y sin cotizar a la Seguridad Social. Solo tendrás que declarar esos rendimientos en el IRPF.

  • Si tus rendimientos netos superan el SMI: necesitas acogerte a una fórmula de compatibilización, como la jubilación activa.

La clave está en los rendimientos netos, no en la facturación. Es decir: ingresos menos gastos deducibles. Un autónomo que factura 20.000€ pero tiene 14.000€ de gastos puede estar por debajo del SMI en términos netos.

Jubilación activa: la vía más habitual para autónomos

La jubilación activa permite cobrar la pensión y seguir trabajando por cuenta propia al mismo tiempo. Pero no es automática: hay que solicitarla y cumple requisitos.

Requisitos para acceder

  • Haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación
  • Tener cubierto el período mínimo de cotización (15 años, con al menos 2 en los últimos 15)
  • Retrasar al menos un año el acceso a la pensión
  • Que la jubilación no haya sido anticipada ni bonificada

Cuánta pensión cobras en jubilación activa

El porcentaje de pensión que percibes depende de los años que retrases el cobro:

  • 1 año de retraso: cobras el 50% de la pensión
  • 2 años: el 60%
  • 3 años: el 70%
  • 4 años: el 85%
  • 5 años o más: el 100%

Además, se suma un 5% adicional por cada año en jubilación activa, hasta alcanzar el 100%.

La ventaja para autónomos con empleados

Si tienes al menos un trabajador indefinido con 18 meses de antigüedad (o contratas uno nuevo), los porcentajes mejoran notablemente: puedes cobrar el 75% desde el primer año de retraso, en lugar del 50%.

Consejo de Morell Assessors: Si estás pensando en jubilarte pero quieres seguir con tu actividad, calcula antes si compensa retrasar la pensión un año y acogerte a la jubilación activa. La diferencia entre cobrar el 50% o el 75% de tu pensión puede ser decisiva. Te puede interesar nuestro artículo sobre cómo pagar menos impuestos siendo autónomo.

Obligaciones de cotización en jubilación activa

Los autónomos en jubilación activa no cotizan por todo. Deben abonar:

  • Incapacidad temporal y contingencias profesionales
  • Una cuota de solidaridad del 9% (no genera derecho a mayores prestaciones)

Es un coste fijo que hay que sumar al cálculo. Si tu actividad genera pocos ingresos, puede que no compense frente a lo que cobras de pensión reducida.

¿Y si ya estás cobrando la pensión y quieres volver a trabajar?

Aquí hay un matiz importante:

  • Como asalariado a tiempo parcial: puedes hacerlo a través de la jubilación flexible
  • Como autónomo: actualmente no es posible reengancharse al RETA una vez empezaste a cobrar la pensión

Existe un proyecto normativo en tramitación (la llamada jubilación reversible) que permitiría volver a ser autónomo tras 5 años fuera del RETA, pero a día de hoy aún no está en vigor.

Los errores más habituales al facturar jubilado

  1. Confundir facturación con rendimiento neto: Facturar 18.000€ no significa ganar 18.000€. El límite del SMI se mide sobre el beneficio, no sobre los ingresos.

  2. No calcular el impacto en el IRPF: Sumar rendimientos de actividad a la pensión puede meterte en un tramo superior.

  3. Asumir que puedes volver a ser autónomo cuando quieras: Si ya cobras la pensión, no puedes darte de alta en el RETA (salvo futura aprobación de la jubilación reversible).

  4. No comparar escenarios: A veces compensa más retrasar la pensión un año extra que empezar a cobrar antes con un porcentaje reducido.

  5. Olvidar la cuota de solidaridad: El 9% adicional reduce el beneficio real de tu actividad.

Antes de decidir, haz números

Compatibilizar jubilación y actividad profesional es perfectamente viable, pero no es una decisión que debas tomar a la ligera. Depende de tu base reguladora, de tus ingresos previstos, del impacto fiscal conjunto y de si tienes o no empleados a cargo.

En Morell Assessors analizamos cada caso de forma personalizada: calculamos tu pensión estimada, simulamos escenarios de jubilación activa y te recomendamos la opción que maximice tus ingresos netos.

¿Te estás planteando jubilarte y seguir trabajando? Contacta con Morell Assessors y te hacemos un estudio a medida. Sin letra pequeña, sin sorpresas.

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